¿Quiénes somos?

Cristina y yo nos hemos visto en la misma terraza donde nos conocimos hace ya más de cuatro meses. Fue a mediados de enero, comienzo de Factoría. Hoy Cristina cambia el café por una caña y yo me mantengo en el ColaCao. En ese momento, un déjà vu da comienzo a una conversación de la que acabará naciendo el texto que te encuentras leyendo. “Me acuerdo cuando pediste el ColaCao el primer día”, dice Cristina. Con sed de conocernos, hablamos mucho aquella tarde sobre la pregunta que no te deja dormir en Factoría: “¿Quién soy?”. Aquí y ahora -cuatro meses después -, creemos estar algo más encaminadas hacia una respuesta decente y argumentada. Pero todavía somos incapaces de responder al completo (¿alguna vez lo seremos?), así que hoy, juntas de nuevo, hemos jugado a responder en plural, responder a un ¿quiénes somos? – o, al menos, quiénes creemos ser-. Sorprendentemente, no ha resultado ser nada de lo que esperábamos.

La importancia del cuidado

Cuidar es un verbo que sin darme cuenta empleo muy a menudo. Estoy seguro de que te es familiar y que tu también lo usas en tu día a día. Hablamos de cuidar de nuestros ancianos, de cuidar de los niños o incluso cuidar de los enfermos. A pesar de ver que el cuidado está muy presente en nuestra sociedad, siento que no tiene ni el peso, ni el valor que debería.

Opiniones válidas, pero, ¿valiosas?

Si estáis leyendo este post me voy a permitir asumir que sois personas curiosas, que os gusta aprender y que en ratos libres os gusta informaros sobre temas variados. En mi caso, por ejemplo, me encanta informarme sobre temas de política nacional e internacional, sobre ciencia, sobre tecnología y sobre historia. Como ya sabréis hay mil formas diferentes de informarse sobre los temas que nos interesan, desde periódicos hasta informativos de televisión, pasando por charlas, libros, debates y otros tantos formatos interesantes donde aprender y expandir nuestro conocimiento.