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LA VIDA AUTÉNTICA

El ser humano se distingue por su capacidad para reflexionar sobre su existencia y comprometerse en actividades que considera significativas. Según el filósofo Martín Heidegger, nuestras elecciones y preocupaciones puede entenderse a través de tres aspectos fundamentales.

Primero, la facticidad. La facticidad engloba las circunstancias que nos rodean al nacer: lugar, época, clase social, entre otros. Estas circunstancias moldean nuestras acciones y preocupaciones. Por ejemplo, un ser humano de hace 12.000 años no estaría preocupado por subir videos a Internet, al igual que uno actual no iría a cazar un mamut.

Segundo, la caída. La caída es nuestra inclinación por sumergirnos en lo cotidiano, cayendo en un guion de vida predeterminado (estudiar, trabajar, casarse) sin reflexionar sobre nuestro verdadero ser. Este estado nos lleva a una vida en donde ejercemos roles y actividad que asumimos por defecto, sin cuestionar si realmente es lo que valoramos o deseamos. La caída no es un juicio moral, no está mal seguir tendencias. El problema radica en el olvido del ser, en el olvido de cuestionarnos quienes somos realmente y que es lo que queremos de la vida más allá de las expectativas sociales.

Una persona atrapada únicamente en su facticidad y caída es un ejemplo de un ser viviendo una vida no autentica. Nacen en un tiempo y lugar específicos y siguen un camino trazado por otros, sin explorar alternativas.

Tercero, la existencialidad. Este concepto representa todas las oportunidades y caminos que podemos tomar en la vida. El ser humano posee una capacidad única para trascender sus circunstancias actuales y perseguir nuevas posibilidades. A diferencia de una roca que solo será una roca, el ser humano puede imaginar y lograr grandes cosas, de perseguir ser algo más de lo que actualmente es. Y es que nuestra existencia no se define solo por lo que hemos sido sino también por lo que podemos llegar a ser.

Factoría trasciende la facticidad y la caída, ofreciendo a las personas la oportunidad de descubrir su verdadera identidad y construir su propio camino. Factoría enseña que tenemos el poder de elegir lo que queremos ser, ya que siempre tenemos la posibilidad de tomar decisiones. Y cuando decides qué hacer con tu existencia, es cuando realmente logras vivir una vida auténtica.

Escrito por Cinthia Valenzuela, participante de la 11ª edición de Factoría de Talento.