Una aventura de emprendimiento por Laura Andreu

La protagonista de esta entrevista es Laura Andreu, participante de la II edición de Factoría de Talento. ¡Toda una veterana con muchas cosas que contar! ¿Queréis conocerla?

Buenas, pues yo soy una chica un poco particular, y creo esto porque la gente me ha ido remarcando que no soy muy común a lo largo de los años. Soy de la idea de que cada uno es como es y hay que ser uno mismo siempre. Muy a menudo tengo en la cabeza bastantes pensamientos, vivo la vida muy intensamente y considero que me cuesta mucho desconectar de lo que me sucede en el día a día. A pesar de eso, me encanta pasar tiempo con mis amigos los fines de semana cocinando algo juntos o jugando a juegos de mesa, juegos en los que las cartas, los personajes o las materias primas cogen importancia por delante de las pantallas y otras historias que nos separan del momento presente.

Empecemos por las raíces… ¿Cómo se cruzaron los estudios de arquitectura en tu vida? ¿Siempre quisiste ser arquitecta? 

No lo tuve muy claro hasta 2º de bachillerato. Sabía que lo mío era alguna carrera técnica, pero estuve barajando Ingeniería Industrial hasta el último momento. ¿Por qué decidí arquitectura? Porque pensé que era una de las carreras técnicas con un lado más humano, y desde siempre tuve claro que quería solucionar problemas y crear cosas que tuvieran repercusión en las personas de una forma más directa. Digamos que me parecía que la arquitectura era «la ingeniería más humana y relacionada con el arte» y por eso me decidí.

Durante la carrera… ¿Cómo fue tu paso por la universidad? Has estudiado en Valencia y Oporto, ¿qué diferencias encontraste al estudiar fuera de España? 

La carrera de arquitectura es muy técnica en España, y en concreto, en Valencia bastante. Decidí ir a Oporto de Erasmus porque es un destino muy bueno para un arquitecto proyectista, arquitecto al que le gusta la parte creativa de los proyectos. En Oporto (y en Portugal) hay grandes arquitectos de renombre y la facultad está llena de frikis de la arquitectura, literal. Allí son más artistas que técnicos. Nos pasábamos el día haciendo maquetas enormes, y dibujos, muchos dibujos, dentro y fuera de la facultad, bajo la lluvia… Fue un año muy apasionante la verdad.

Después de la universidad… Hiciste un máster Diseño de Espacios Comerciales y has trabajado en diversas empresas de reformas e interiorismo de Madrid. También estuviste en IKEA como arquitecta e interiorista. ¿Cómo recuerdas tus primeros pasos profesionales?

Cuando terminé la carrera decidí venirme a Madrid a «buscarme la vida» y mientras hacía el máster de Capacitación para ser profesora de Dibujo, fue ahí cuando me crucé con Factoría de Talento y con Pablo… que me ayudó mucho a re-ilusionarme por mi profesión y a enfocarme un poco.

Al principio, me di cuenta de que mi fuerte o lo que más me gustaba de la arquitectura realmente son los interiores de espacios, así que decidí ganar experiencia en varias empresas de reformas de viviendas… y claro, no fue del todo fácil. Con el paso del tiempo, creí que me tenía que enfocar más, ya que desde siempre me había llamado mucho la atención el diseño de espacios comerciales. Por eso me metí en el máster del IED (Instituto Europeo di Design).

Después, como si todo tuviera que ver con lo anterior, como por causalidad, me enfoqué en entrar en una multinacional hasta que lo conseguí: entré en IKEA y he estado allí casi 3 años. Ha sido una experiencia increíble, he aprendido una barbaridad y me llevo de allí a grandes amigos, ¡hasta a mi socio de Paralelo Estudio! Y por si fueran pocas causalidades, resulta que este año, voy a tener la enorme suerte de impartir una mini-asignatura de 3 créditos como profesora en el Grado de Diseño de Interiores del IED. Cómo se va cerrando todo, ¡qué pasada!

 Y te lanzas con tu propio estudio de Arquitectura, ¿por qué decides tomar este camino? 

Pues diría que ha sido todo muy pensado pero la verdad es que no. Este año 2019 me ha pasado de todo, entre  todo lo que me ha pasado tuve un accidente de coche bastante fuerte a principios de año, por febrero. Por suerte, no nos pasó casi nada, pero estuve 20 días sin ir a trabajar y me los tomé para reflexionar sobre mi vida muy seriamente. Ahí me di cuenta de que tenía que empezar a hacer algo para mí que me hiciera realmente feliz, pues la vida es demasiado corta. Aún recuerdo cuando le conté a todos mis conocidos que estaba montando mi empresa, recuerdo dos tipos de reacción:
-¿Ya? ¿La vas a montar ya?
-Mientras que otros me dijeron: Cuánto has tardado…

Así nace Paralelo Estudio. ¿Cómo fue levantar los cimientos de este proyecto?

Una vez más, las casualidades son las que nos catapultaron a juntar a unos locos. Un amigo mío estaba haciendo un proyecto de un restaurante y me preguntó que si me unía y lo hacía con él. Le dije que sí, pero con la condición de sumar a otro chico, mi actual socio. Así que empezamos 3, pero tras unos meses, seguimos el proyecto sólo dos, los que no teníamos ningún proyecto en un principio (pero muchas ganas de hacer cosas).

Durante unos meses fuimos trabajando en los cimientos de Paralelo Estudio por las tardes cuando salíamos de IKEA trabajando hasta las tantas, desarrollando el plan de negocio, el diseño del logo, la web, la estrategia de atracción de clientes y nuestra propuesta de valor; definiendo bien los servicios que íbamos a ofrecer, el diseño que iba a tener nuestro Instagram… Muchas son las cosas que teníamos que pensar, pero lo bueno es que nos íbamos poniendo ‘fechas de entrega’. A día de hoy, ya fuera de IKEA y con varios proyectos en marcha, seguimos trabajando en mejorar parte de esos cimientos que creamos durante meses. Porque todo al principio es cuestión de prueba y error, y si hay algo que nos caracteriza es nuestro perfeccionismo y ganas de mejorarnos cada día.

¿Cómo trabajáis en Paralelo Estudio? ¿Tenéis unos valores definidos? 

Nuestro trabajo se basa en dos pilares fundamentales: hacer proyectos diferentes y personalizados; y el trato cercano y transparente con nuestros clientes. En cuanto a nuestros valores, tenemos 6: Creatividad, energía, sensibilidad, tesón, perfeccionismo y cercanía.
Nuestro estudio de arquitectura está enfocado en proyectos de diseño y reforma de locales comerciales, oficinas y espacios efímeros. Todo tiene que ver con un núcleo similar: mostrar la personalidad de una empresa o un negocio en un espacio concreto. Nos parece muy emocionante nuestro trabajo, pues cada proyecto es diferente y disfrutamos muchísimo.

 ¿Celebráis éxitos? ¿Nos cuentas el último? 

Sí, los celebramos, pero intentamos mantener los pies en la tierra. Sabemos que los primeros años de la empresa van a ser de trabajo duro y cuestión de tener muuuucha paciencia. Pero sí, cada vez que tenemos una buena noticia lo celebramos con una cena entre amigos o un refrigerio.

 Y los fracasos… ¿qué hacéis con ellos? 

Pedir feedback. Creemos que lo mejor de obtener un no, es saber el porqué de ese NO para poder mejorar cada día. Por eso, aunque no siempre nos lo dan, pedimos feedback cuando recibimos una negativa.También, sabemos que es cuestión de tener grandes dosis de paciencia y creemos firmemente que, si hacemos las cosas bien, al final todo llega.

 Para ir cerrando la entrevista… Si miras al futuro, ¿qué ves? 

¡Muchas gracias por la entrevista! Me ha encantado compartir tantas historias y pensamientos con vosotros.Por último, lo que me preguntabas: cuando miro al futuro pienso en aprendizaje y en crecimiento, tanto en lo profesional y con la empresa de Paralelo Estudio como personalmente, que se acercan los 30 y una ya está pensando en formar familia… ¡Ay, la vida!

 

¡Gracias a ti Laura! Una apasionante trayectoria, llena de casualidades como nos cuentas a lo largo de la entrevista, pero también de causalidades, porque las cosas no pasan por arte de magia. ¡Te deseamos mucha suerte! 

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