Un trocito de mi cuarentena por Irache Yañez

“Pensemos en cuántas veces hemos pedido tiempo. Tiempo para terminar un trabajo. Para darnos un descanso o tiempo para nosotros. Sin nadie más. Pensemos en cuántas veces hemos querido que el día tuviera una hora más o pedido que el mundo se parara. Para tener horas y días de regalo. Y hacer con ellas no lo que debemos hacer, sino lo que queremos.

 Pues este es el momento. La cuarentena refleja una situación catastrófica a nivel mundial pero un regalo de tiempo a nivel personal.

Si comenzáramos a ver el lado positivo de las cosas y pensar en todo lo que ahora podemos hacer y dentro de un tiempo no, no solo seríamos más felices, sino que de verdad aprovecharíamos más el tiempo. Siempre. En cada momento. “

Fragmento del texto creado por @entrelunasylunares 

No sé a ti, pero a mí la cuarentena no me ha dejado indiferente. Ahora que poco a poco estamos retomando costumbres tales como encontrarte con amigos en una terraza, salir al parque a que te dé el sol o incluso algunos a desplazarse de ciudad, soy cada vez más consciente del proceso tan fragmentado y bonito que he vivido. Creo que es bastante importante intentar sacar el lado bueno de las cosas. Sé que es un tópico que no paramos de escuchar y recibir, pero realmente creo que te ayuda a ser un poco más feliz y a actuar de forma diferente. Por esto, más que mirar a estos últimos meses como una tragedia, os invito a centraros más en la oportunidad que se nos ha brindado.

Remontándome al mes de marzo, recuerdo como si hubiera sido ayer el día en que emitieron por los medios de comunicación LA NOTICIA: “se cancelan las clases en los centros educativos y las universidades durante 15 días”. Bueno, es que mis ojos no daban crédito a lo que estaba sucediendo… ¡15 días para ponerme al día y descansar!, ¡pequeñas vacaciones! Qué incrédula. Evidentemente no era plenamente consciente de lo que estaba pasando, solo sabía que necesitaba un descanso y que los astros se habían alineado para ayudarme. A los pocos días los medios empezaron a hacer cada vez más eco de la situación en Italia, de la cantidad de fallecidos y saturación de las ucis en España.

Tras el decreto del Estado de alarma, recuerdo que las redes sociales se inundaron de memes, llegó el apocalipsis del papel higiénico, los grupos de WhatsApp echaban fuego, y es cuando las videollamadas entraron en juego. Llegó un momento en el que el abanico de actividades virtuales no entraba físicamente en la agenda. Centenares de consejos para mantenerte activo y positivo mezclado con otros centenares de publicaciones de miedo e incertidumbre. Digamos que a estas alturas las “mini vacaciones” no me parecían tan buena idea. A pesar de que me consideraba una persona con bastante facilidad para adaptarme a los cambios, he de confesar que a los 20 días estaba tirándome de los pelos. No era la ausencia ni la falta de imaginación para encontrar cosas que hacer sino la saturación de información, horas pegada a la pantalla y falta de actividad física lo que estaba disparatando mis hormonas. Pero entonces leí el comentario del principio del artículo que me devolvió las ganas de volver a ponerme en marcha para conseguir mis metas. Me sirvió como luz en un momento personal tan duro y siento que me va a acompañar en el futuro. A pesar de incitar a aprovechar el tiempo durante el confinamiento, creo que es un mensaje que debemos tener presente siempre. Vivir al día, disfrutar de las cosas que te da la vida, soñar y esforzarte para alcanzar tus sueños.

Y tú, ¿cómo has vivido la cuarentena?