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Talents por el Mundo: Cristina Yolanda Rodríguez en Holanda

Cristina Yolanda Rodríguez, fue finalista de la I Edición de Factoría de Talento Adecco. Estudió Ingeniería Química y ADE en la Universidad Rey Juan Carlos. Acaba de terminar un Doctorado Profesional en Ingeniería de Procesos y Diseño de Producto en la Universidad TU/e Eindhoven. Tras ello, se ha quedado a trabajar en Holanda como científica, en el desarrollo de nuevos procesos y productos en el campo de la automoción para una de las mayores petroquímicas del mundo.

…Cuéntanos tu camino…

Durante mis primeros años de Universidad pasé dos veranos en Dublín para aprender inglés, pero sin embargo, yo definiría que mi camino empieza justo cuando terminé mi paso por Factoría.

Ese año fui unos de los cuarenta ingenieros seleccionados entre todo Europa para el Programa Vulcanus in Japan. Este programa consiste en un año de inmersión cultural en Japón entre el Gobierno Japonés y Europa, para trabajar en proyectos punteros en una multinacional japonesa. En mi caso fui seleccionada por el centro de investigación de Hitachi. Primero estuve viviendo en el centro de Tokio donde recibí clases de japonés y talleres de inmersión cultural para adaptarnos a la vida laboral y personal en Japón. Posteriormente, me moví a Hitachinaka (al lado de la prefectura de Fukushima) donde se encontraba toda la parte industrial y de desarrollo de la empresa.

Tras esta experiencia, regresé a España a terminar la Universidad pero con la idea de que volvería a marcharse de nuevo. Estuve nueve meses terminando mi tesis en el CSIC, y decidí volverme a ir a Japón, pero esta vez para encontrarme y decidir cuál era el siguiente paso que quería tomar.

Durante mis siguientes cinco meses en Japón, decidí que quería seguir desarrollándome a nivel de investigación pero sin perder la visión de la empresa. Entonces fui seleccionada por la Universidad TU/e Eindhoven (en los Países Bajos) para realizar un Doctorado Profesional en Ingeniería.

Este tipo de doctorado (todavía no existente en España), da la oportunidad de investigar y desarrollar un proyecto en colaboración con una empresa. Se busca dar solución a un problema que quiere ser resuelto y aplicado en un campo temporal de máximo cinco años. 

Durante los últimos meses, y viendo las grandes oportunidades profesionales en ingeniería e investigación que Holanda tiene, decidí aplicar para un puesto de científica en la empresa donde estaba haciendo mi tesis.

¡Me cogieron! Así que ahora acabo de cerrar un capítulo y empezar otro nuevo, pero de momento manteniendo el mismo país… ¡Veremos cuál será el próximo destino!

¿Qué es lo que te hizo dar el paso de salir de España?

Siempre me he sentido atraída por el comportamiento humano y las diferentes culturas, y desde muy pequeña mi sueño había sido vivir alrededor del mundo descubriendo el porqué de las cosas.

Pero definiría con tres palabras por qué decidí dar el paso de salir fuera: La curiosidad, el optimismo y las barreras.

La curiosidad de conocer por qué soy como soy en base a la cultura en la que he crecido. Quería conocer otros puntos de vista, como el mundo también gira en la misma dirección pero los valores culturales y sociales hacen que se desarrollen diferentes personalidades y comportamientos. Quería descubrir otra perspectiva de vivir.

El optimismo que siempre me empuja a lanzarme a las oportunidades, mi pensamiento es… ¿y si sale bien?  Mi primera oportunidad de vivir en el extranjero por un largo periodo fue irme un año a Japón, choque cultural, país de contraste y otra visión de entender el mundo. No dudé ni un segundo. Sabía que tanto si la experiencia tenía una vivencia positiva o negativa sería un valioso aprendizaje que marcaría mi vida (y así fue!).

A veces es mejor no pensar si se puede o no, sino simplemente intentarlo si sientes que hay algo que te mueve las entrañas.

Las barreras, los miedos o las barreras que te oprimen son los que más te empujan a redefinirte. Esta situación de inconformidad o de no poder aceptar algo, te activa a ser ingenioso y buscar.

Es muy complicado que una oportunidad llame sola. No solo vale con las ganas , con querer, con estar, hay que buscar de la manera más creativa el camino que mejor se adapte a tus capacidades/posibilidades.

Es importante tener un gran conocimiento de uno mismo para balancearse. Cada uno tiene un punto de equilibrio y de empuje, se pueden alcanzar los mismos objetivos, pero hay que ser realistas que no todos podemos tomar los mismos caminos de llegada. Hay que saber elegir el que mejor te encaje, el que te ayude a desarrollarte sin frustrarte hasta los huesos, el que te deje llegar siendo tú.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de los países que has estado?

De Japón destacaría sus estrictas líneas de conducta. Tienen comportamientos definidos para todas las etapas y decisiones de su vida, el control, en algunas ocasiones extremo, les hace ganar efectividad pero les hace perder creatividad. Se piensa como grupo, el valor individual se difumina entre los intereses generales. Sin embargo, son extremadamente respetuosos y educados. Es un país de extremos.

Son muy trabajadores, muy detallistas, lo que les ayuda a desarrollar temas en una gran profundidad, y tienen casi una relación parental entre la empresa y sus empleados. Tienen la capacidad mental a simplificar y a extraer lo importante de las cosas, y una larga lista de interesantes características respecto su estilo de vida, su forma de aceptar lo nuevo,…

De Holanda destacaría su capacidad de conciliar la vida personal y profesional, y entender este hecho como una necesidad base que ninguna empresa se cuestiona en no cumplir. Siendo uno de los países más desarrollados en Europa a nivel de investigación e industria, demuestran que se pueden alcanzar estos objetivos con jornadas laborales de ocho horas (reales) combinado con trabajo telemático y equipos de trabajo virtuales.

¿Cómo se ve España? ¿Qué valoras? Qué se echa de menos?

Cuando sales de España descubres que la gente valora mucho este país. Todo el mundo está enamorado de la diversidad de lugares, del clima (¡tener cuatro estaciones diferentes es un privilegio!), estabilidad ambiental, de la variedad de alimentos, del idioma, ¡y de la personalidad que tenemos! Pero también del sistema de sanidad, la preparación Universitaria (en conocimiento base), donde los profesionales españoles están muy bien considerados en el extranjero.

Resulta curioso darse cuenta de esto, porque a veces en medio de todo lo que hay que mejorar, perdemos la percepción de todo lo bueno que también tenemos.

Sin duda, se echa de menos las raíces. La familia, los amigos, la cotidianidad de la vida en la que has crecido. Rodar demasiado te hace perder el rumbo, e incluso perder el porqué que te empujó a tomar aquella decisión, por eso, volver siempre te hace recordarte,

¿Qué es lo más valioso que has aprendido en toda tu estancia internacional?

He aprendido a ser muy tolerante y a entender antes de juzgar, que detrás de un comportamiento siempre hay un poso cultural. Estas dos capacidades me han dado la habilidad de poder trabajar en ambientes internacionales donde la multiculturalidad, el trabajo en equipo y la flexibilidad, son la base.

Pudiéndome adaptar a diferentes actividades, formas de trabajo y demanda, desde un centro de Investigación donde prima el descubrimiento y desarrollo sin importar costes, y la pregunta ¿y si..? empieza cada uno de los proyectos. A una multinacional de primera línea donde todo tiene que tener un reflejo en competitividad y costes.

¿Volverás? Por qué?

Me encantaría, y es algo que pienso hacer en el futuro. Pero por el momento, las oportunidades de crecimiento profesional que he encontrado fuera, no las he encontrado en España.

Creo que España tiene aún mucho camino por delante en el tema del desarrollo del talento y la inserción de los jóvenes al mercado laboral cualificado. Faltan oportunidades, sonará a la típica frase, pero no se aprende sabiendo.

Hace falta que las empresas fomenten los equipos de trabajo mixtos entre empleados con bagaje en la empresa, expertos, nuevas incorporaciones y partes externas. Que den oportunidades basándose en el talento y en el potencial a largo plazo también, independiente de la edad. Equipos formados por diferentes generaciones, que no tengan miedo a delegar responsabilidades. Pero de igual modo, puede decir que después de muchos países y ciudades donde he estado y he vivido, volver a España siempre es una inyección de energía. La vida en España tiene algo ”especial”.

¡Impresionante Cristina! Nos quedamos viendo el vídeo que nos has preparado… ¡Muchas gracias y mucha suerte en tu nueva etapa profesional en Holanda!

https://youtu.be/_K5TnJydsmI