¿Cómo son nuestras relaciones con clientes?

IMG_8284 La semana pasada tuvo lugar un nuevo seminario dirigido por Mª Ofelia Domínguez, formadora de Factoría, donde se analizaba la relación entre clientes-proveedores.

He aquí el resumen que nos manda sobre las principales conclusiones que se extrajeron.

El seminario ha estado orientado a destacar la importancia de profesionalizar las interacciones que se tienen con los clientes de forma que sea factible proporcionar una imagen sólida que permita mejorar la experiencia de los clientes para conseguir una máxima satisfacción y fidelización.

Las compañías cada vez se encuentran más dispuestas a invertir recursos –económicos, esfuerzo creativo, nuevas tecnologías, formación- para encontrar nuevas formas, ya sean virtuales o presenciales, para acercarse a sus clientes y así conocer sus necesidades, carencias y motivos de satisfacción; con el fin de mejorar la experiencia de los clientes y fortalecer la vinculación con las marcas.

La relación empresa-cliente casi de manera personalizada

En la actualidad, las marcas están apostando por relacionarse con sus clientes de una forma bidireccional, dinámica y constructiva para retroalimentarse y evolucionar junto con ellos.

Entre las premisas de actuación que nos permitan brindar experiencias altamente positivas a los clientes destacan:

1. La relación con los clientes es como una piedra preciosa a la que no sólo hay que admirar, también hay que cuidar y darle brillo.

2. La relación con los clientes debe desarrollarse con una visión a largo plazo para crecer junto con ellos y aportarles valor en cada momento. Ante todo somos personas.

3. Trabajamos con y para el cliente, de forma proactiva, brindándole apoyo, ilusión y soluciones efectivas.

4. Mantenemos los ojos, los oídos y el resto de los sentidos orientados para comprender su perspectiva, descubrir sus necesidades y encontrar puntos de encuentro y posibles áreas de mejora y de crecimiento.

5. Gestionamos al cliente desde nuestro propio rol, teniendo claras las reglas del juego y premisas de actuación. Desde esta perspectiva le ofrecemos el mejor servicio pero también delimitamos los límites de nuestra actuación y gestionamos sus expectativas para obtener la máxima satisfacción.

6. Las situaciones de tensión con el cliente así como los errores en la gestión comercial son oportunidades para aprender y fortalecer la relación con el cliente. Para aprovecharlas debemos estar especialmente atentos para analizar esas situaciones e identificar nuevas pautas de actuación y establecer mecanismos para evitar repetir esos errores en

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